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El capГtulo analiza el concepto de buena prГЎctica como parte de un programa de gestiГіn del conocimiento, asГ como su utilidad en el ГЎmbito de la gestiГіn cultural, en la medida en que supone una respuesta satisfactoria a una problemГЎtica concreta. Su detecciГіn y recopilaciГіn exigen de una delimitaciГіn de los criterios de calidad que debe cumplir, sobre los que se reflexiona a continuaciГіn a partir de casos concretos.

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por Pedro Canut Ledo
El capГtulo analiza el concepto de buena prГЎctica como parte de un programa de gestiГіn del conocimiento, asГ como su utilidad en el ГЎmbito de la gestiГіn cultural, en la medida en que supone una respuesta satisfactoria a una problemГЎtica concreta. Su detecciГіn y recopilaciГіn exigen de una delimitaciГіn de los criterios de calidad que debe cumplir, sobre los que se reflexiona a continuaciГіn a partir de casos concretos.
La profesiГіn del gestor cultural, asГ como la disciplina y el campo de actuaciГіn en el que desarrolla su actividad, han cobrado carta de naturaleza muy recientemente en comparaciГіn con otras profesiones del sector cultural. Muy relacionado con las capacidades con las que debe contar un gestor cultural, que se han ido delimitando en los Гєltimos aГ±os, algunas de las cuales se citarГЎn en este trabajo, se encuentra el peculiar escenario en el que debe realizar su actividad: la sociedad en la que interactГєan y se desarrollan ciudadanos demandantes de cultura, compleja y en continua evoluciГіn. Esta realidad influye en los conocimientos y las herramientas, tanto cognitivas como instrumentales, de las que debe disponer un gestor en el desempeГ±o de su tarea. El gestor cultural debe ser capaz de representar su rol en este escenario, dando respuesta a las necesidades de esta sociedad compleja y cambiante.
Sin duda, el gestor tiene que enfrentarse en el dГa a dГa a realidades mutables que dificultan cualquier proceso de estructuraciГіn de su actividad, ya que exigen del profesional una importante capacidad de adaptaciГіn a continuas novedades y cambios en el contexto.
La juventud de una disciplina poco definida, y el hecho de tener que trabajar en ГЎmbitos complejos y variables, ha llevado al recurso a referencias y modelos transferibles donde el gestor cultural pudiera ver reflejados sus retos, y solventados algunos de sus riesgos. En definitiva, se ha contado con experiencias previas modГ©licas que pudieran alumbrar el camino al gestor en la toma de decisiones ante las numerosas hipГіtesis que se presentan en una sociedad compleja. El trabajo con el ejemplo de las prГЎcticas de otros, aplicadas a contextos similares aunque diferentes, pero en las que siempre se pueden encontrar ideas, recursos, herramientas y soluciones a problemas propios, se antoja imprescindible para una profesiГіn en continua evoluciГіn como la del gestor cultural.
El presente capГtulo pretende avanzar sobre esta idea: la relevancia que tiene para un gestor y la entidad en la que desarrolla su actividad la utilizaciГіn de buenas prГЎcticas como mГ©todo para la mejora de las posibilidades de Г©xito de una iniciativa, y como instrumento de capacitaciГіn en el desempeГ±o de sus funciones.
Una buena prГЎctica acaba formando parte del saber hacer de la persona u organizaciГіn que la ha implementado, y por tanto de su capital intelectual. La buena prГЎctica se convierte en este caso en el eslabГіn de una cadena de valor imprescindible en la sociedad del conocimiento actual. Y asimismo pasa a ser objeto de los programas de gestiГіn de conocimiento que muchas organizaciones ponen en marcha para mejorar la eficacia en el cumplimiento de sus objetivos.
A pesar de que el concepto y la importancia central de la informaciГіn en nuestra sociedad han sido ampliamente desarrollados recientemente por numerosos teГіricos, entre los que destaca sin duda Manuel Castells, en su definiciГіn del paradigma de la sociedad informacional; ya desde finales de los aГ±os 60, principios de los aГ±os 70, sociГіlogos que fueron precursores en las teorГas postindustrialistas (Alain Touraine, en La sociГ©tГ© post-industrielle o Daniel Bell, en The Coming of Postindustrial Society indicaron el papel relevante de la informaciГіn y el conocimiento en nuestra civilizaciГіn.
AsГ, en estas formulaciones existen tres postulados comunes que caracterizan el cambio de Г©poca, adelantГЎndose varias dГ©cadas a la situaciГіn que caracteriza nuestro momento actual. El primero de ellos, indicarГa que la fuente de productividad y crecimiento econГіmico reposa sobre la generaciГіn de conocimiento, extendido a todos los aspectos de actividad econГіmica, a travГ©s del proceso de informaciГіn. El segundo pondrГa el acento en el paso de una economГa basada en la producciГіn de bienes, a una economГa ligada al acceso a los servicios. Y el tercero de ellos indica que la nueva economГa incrementarГa la importancia de los empleos vinculados a un alto contenido en informaciГіn y conocimiento, a resultas de lo cual, los ligados a la gestiГіn y a las profesiones cualificadas crecerГan mucho mГЎs rГЎpido que los de cualquier otro segmento.
Dicho sea de otro modo, este modelo conlleva a considerar que, sea cual sea el sector en el que se desarrolle una actividad, la organizaciГіn responsable de la misma debe tener muy en cuenta de quГ© manera organiza su savoir-faire pues ello constituye un elemento crГtico en su eficacia y productividad.
Esto rige para una empresa productora o prestadora de servicios con un punto de vista altamente comercial, de la misma manera que es igualmente aplicable a una instituciГіn pГєblica que trabaja en la mejora de la calidad de vida de la ciudadanГa o a una entidad del tercer sector, ONG o similar.
Cada organizaciГіn cuenta con un capital informacional e intelectual que debe gestionar adecuadamente pues, ahora mГЎs que nunca, supone un valor de todo tipo, del cual el econГіmico no es el menos importante.
De ahГ que la gestiГіn de los activos intangibles que generan valor a una organizaciГіn estГ© convirtiГ©ndose en un elemento clave para economistas, empresarios, acadГ©micos, intelectuales, activistas humanitarios o polГticos.
Hablar de gestiГіn de activos intangibles de una organizaciГіn, supone referirse a diferentes aspectos, aunque fundamentalmente a lo que se denomina GestiГіn del Conocimiento, disciplina tambiГ©n conocida por sus siglas en inglГ©s KM (Knowledge Management).
Existen mГєltiples formas de definir en quГ© consiste la GestiГіn del Conocimiento, aunque una de ellas la vincula con otro concepto clave, como es el de Capital Intelectual. AsГ pues, la GestiГіn del Conocimiento serГa el conjunto de procesos y sistemas que permiten que el Capital Intelectual de una organizaciГіn aumente de forma significativa, mediante la gestiГіn de sus capacidades de resoluciГіn de problemas de una forma eficiente, con el objetivo final de generar ventajas competitivas sostenibles en el tiempo (www.gestiondelconocimiento.com). En el caso de una entidad cuyos objetivos estГ©n Гntimamente ligados al interГ©s pГєblico lГіgicamente no se puede, desde un mГnimo acercamiento deontolГіgico, plantear la situaciГіn a partir de un punto de vista competitivo y de mayor eficiencia de la propia organizaciГіn, sino que uno de los retos a los que se deberГЎ enfrentar serГЎ a la obligaciГіn Г©tica -y en cierto modo fundacional- de socializar ese conocimiento abordando tambiГ©n una cierta aproximaciГіn relacional de su labor frente a los diferentes agentes existentes o emergentes.
Una de los primeras y mГЎs bГЎsicas iniciativas que se plantean en un programa de GestiГіn del Conocimiento en cualquier organizaciГіn es, por su sencillez, la identificaciГіn y difusiГіn de buenas prГЎcticas relacionadas con los procesos vinculados a los objetivos de la entidad. A menudo, este desarrollo se da tras un paso mГЎs elemental como serГan los manuales de procedimiento, no en vano, el enfoque ligado a las buenas prГЎcticas tuvo su origen en las corrientes vinculadas a los programas de mejora y control de la calidad.
ВїQuГ© es lo que permite a un agente cualquiera o a una organizaciГіn la puesta en marcha de un programa de buenas prГЎcticas? En primer lugar, salvar la situaciГіn mГЎs comГєn que es la de recopilar un conocimiento que se halla disperso, a menudo en la mente de las personas directamente implicadas en las acciones de la entidad, o de las organizaciones que trabajan en un entorno geogrГЎfico que dificulta con frecuencia la comunicaciГіn y la circulaciГіn de informaciГіn bien sea vertical u horizontal.
La creciente movilidad de los trabajadores en las organizaciones, que causa en ocasiones su temprana marcha de las mismas cuando han acumulado un Capital Intelectual individual considerable, la falta de literatura especializada sobre aspectos y ГЎreas novedosas, y otras carencias, hacen que frecuentemente la propia organizaciГіn o las entidades con las que se trabaja, se vean empujadas a lo que algunos gestores grГЎficamente califican como reinventar permanentemente la rueda.
Un programa de buenas prГЎcticas deberГa dar respuesta a ello, evitando esa reiteraciГіn, asГ como mejorar la eficacia de los agentes, identificar, por defecto, las malas prГЎcticas, minimizar los trabajos repetitivos y evitar costes innecesarios, no solamente desde un punto de vista econГіmico, sino de recursos humanos e intelectuales.
Para ello, serГЎ necesario combinar dos acciones complementarias de importancia.
SegГєn David Skyrme, se puede establecer un modelo de 6 pasos para un programa de buenas prГЎcticas (www.skyrme.com).
Estos pasos serГan los siguientes:
Algunas observaciones se deducirГan del anterior esquema. Por un lado, el hecho de poner en marcha un programa de buenas prГЎcticas, no deberГa hacerse sin una reflexiГіn sobre en quГ© ГЎreas se puede realmente utilizar y extraer conocimiento que pueda ser Гєtil para la gestiГіn posterior. Por otro lado, a pesar de que existen muchos mГ©todos para descubrir las buenas prГЎcticas, uno de los mГЎs aplicables serГa В–insistiendo de nuevo- la creaciГіn de comunidades de prГЎctica, asГ como la revisiГіn de los informes finales de los proyectos. Esto no agotarГa la posibilidad de lanzar investigaciones ad-hoc, e incluso trabajos de campo en contacto directo o entrevistas con agentes identificados previamente.
Respecto a la base de datos, se deberГa tener clara la importancia de no hacer una descripciГіn exhaustiva de cada acciГіn o proyecto, sino de dar la informaciГіn suficiente, y no mГЎs que la suficiente, para permitir -a los usuarios de la misma- discernir sobre si merece la pena explorar mГЎs a fondo el proyecto en concreto. Debe pensarse ante todo en un enfoque en diferentes fases y capas, con el fin de lograr la mayor economГa de esfuerzos posible. La base de datos debe dar suficiente informaciГіn para que el usuario potencial decida si ir mГЎs adelante.
Un punto crucial es el de la validaciГіn de las buenas prГЎcticas. SegГєn los teГіricos de KM, ello es especialmente delicado en ГЎreas como la de la gestiГіn cultural, en la que no se puede establecer un anГЎlisis inmediato de causa-efecto en los procesos, y en las que existirГЎ necesariamente un alto grado de subjetividad en el anГЎlisis. El planteamiento mГЎs habitual, ademГЎs de un protocolo de evaluaciГіn, implica un grupo de expertos involucrado en ello, expertos que, de alguna manera, se puedan encontrar tambiГ©n vinculados a la explotaciГіn ulterior de los resultados.
Finalmente, hay que insistir en la importancia de que una base de datos de buenas prГЎcticas, sin una comunidad o red de difusiГіn de la informaciГіn en ella contenida, no tiene ningГєn sentido. Se entiende como comunidad, una red de conocimiento a travГ©s de la cual se comparte una serie de elementos prГЎcticos deducidos de los datos y la informaciГіn recopilada.
Cualquier propuesta definitoria del concepto de "buena prГЎctica" parte de una nociГіn utilitarista. Recurriendo a una definiciГіn propia y sencilla surgida de la reflexiГіn a partir de las recogidas en diversos documentos consultados, las buenas prГЎcticas en gestiГіn cultural serГan actuaciones o estrategias, en el marco de proyectos de gestiГіn cultural, que han dado respuesta satisfactoria a problemГЎticas concretas, de forma que pueden servir como ejemplo para futuros gestores y otros agentes culturales.
La consideraciГіn de buena prГЎctica vendrГa determinada por el cumplimiento de varios requisitos o la adecuaciГіn a una serie de criterios a estipular, y relacionados con el ГЎmbito de la iniciativa o proyecto que la comprende. Pero la propia iniciativa, si a pesar de su complejidad, responde a estos criterios, y ha dado en sГ una respuesta exitosa a un problema concreto, podrГa ser considerada como una buena prГЎctica.
Es reseГ±able el hecho de que en la mayor parte de las definiciones que se pueden aportar del concepto genГ©rico de buena prГЎctica, y como soporte de su propia significaciГіn, surgen siempre unos requisitos mГnimos a los que responden habitualmente:
ВїQuГ© utilidad podrГa tener, por tanto, y en sentido genГ©rico, una buena prГЎctica? A tenor de lo comentado, la buena prГЎctica servirГa como:
Como ya se ha indicado en un capГtulo anterior, un programa de buenas prГЎcticas en una organizaciГіn tendrГa por objetivo principal el incremento del Capital Intelectual operativo. Lo mismo es aplicable a cualquier entidad dedicada a la gestiГіn cultural, fuera pГєblica, privada o miembro del tercer sector. Una de las herramientas para la recopilaciГіn son los bancos de buenas prГЎcticas, de los que se pueden encontrar algunos ejemplos interesantes dedicados a otros ГЎmbitos. Para el diseГ±o de un banco de buenas prГЎcticas se debe partir de dos elementos fundamentales, por un lado, una base de datos de buenas prГЎcticas, y por otro lado, una serie de usuarios/beneficiarios, organizados a travГ©s de Comunidades de PrГЎctica. Hay que insistir en el factor humano del mismo sin el cual la acciГіn no tendrГa sentido. El primer elemento permitirГa conectar usuarios e informaciГіn, mientras que el segundo, ayudarГa a conectar a la organizaciГіn con los usuarios y a ellos entre sГ, con el valor aГ±adido que ello representa.
Esto permitirГa obtener una serie de elementos beneficiosos como pueden ser:
SegГєn la definiciГіn de buena prГЎctica utilizada ("las buenas prГЎcticas en gestiГіn cultural serГan actuaciones o estrategias, en el marco de proyectos de gestiГіn cultural, que han dado respuesta satisfactoria a problemГЎticas concretas, de forma que pueden servir como ejemplo para futuros gestores y otros agentes culturales"), se puede aplicar la consideraciГіn de buena prГЎctica tanto a actuaciones concretas, a decisiones estratГ©gicas, a aspectos vinculados a la gestiГіn de procesos, recursos, en el marco de un proyecto cultural, como al propio proyecto en sГ mismo. Pero en un proceso de recopilaciГіn de buenas prГЎcticas es conveniente trabajar con referencias amplias, que ayuden tambiГ©n a contextualizarlas y a dar sentido formativo a la herramienta en construcciГіn. Eso facilitarГЎ el carГЎcter ejemplificador de las experiencias seleccionadas.
Utilizando una definiciГіn de proyecto de gestiГіn cultural de las mГєltiples existentes, como es la de David RosellГі, el proyecto serГa "una secuencia ordenada de decisiones sobre tareas y recursos, encaminadas a lograr unos objetivos en unas determinadas condiciones". Buena prГЎctica podrГa ser considerada cualquiera de esas decisiones. Pero en un programa de recopilaciГіn de las mismas, la elecciГіn del proyecto como unidad de informaciГіn, y no la buena prГЎctica especГfica, se debe a un tema relacionado con la facilidad de almacenamiento, consulta y explotaciГіn, es decir, a la necesidad de contar con unidades homogГ©neas que respondan a los mismos modelos de identificaciГіn y se adapten a sistemas generales de descripciГіn, catalogaciГіn y ordenaciГіn.
La presentaciГіn de algunas buenas prГЎcticas en este trabajo, por tanto, se llevarГЎ a cabo utilizando como unidad de referencia (o de informaciГіn), el proyecto de gestiГіn cultural.
Es de reciente apariciГіn la GuГa de buenas prГЎcticas de la gestiГіn cultural (www.gestorcultural.org), elaborada por la AssociaciГі de Professionals de la GestiГі Cultural de Catalunya para que sirva de marco de referencia a los profesionales de la gestiГіn cultural en su quehacer diario, para, entre otras cosas, la difusiГіn de la profesiГіn. En la misma se apunta que se entiende por gestiГіn cultural de calidad, el trabajo con factores de eficiencia: "contribuir a mejorar la organizaciГіn y el funcionamiento de las instituciones y organizaciones culturales", o "trabajar con criterios de flexibilidad, creatividad e innovaciГіn".
Para un buen desempeГ±o de las tareas del gestor cultural es cada vez mГЎs relevante el trabajo con referencias, el recurso a modelos aplicables a diferentes contextos, y la capacidad de transferir conocimientos a nuevas realidades. En definitiva, una capacidad de gestiГіn del conocimiento propio y de la organizaciГіn (sea esta pГєblica o privada). Se estarГa en este caso en la implementaciГіn de alguna de las competencias destacadas por Alfons Martinell en su estudio "La gestiГіn cultural: singularidad profesional y perspectivas de futuro". En el mismo destaca la importancia de la competencia del gestor cultural para diagnosticar y modelizar informaciГіn para su acciГіn profesional.
El recurso a buenas prГЎcticas en gestiГіn cultural, si de ellas se ha llevado a cabo una buena sistematizaciГіn (y en ese sentido es clave la gestiГіn de un programa de buenas prГЎcticas), puede permitir el aprendizaje a partir de experiencias y del conocimiento de los otros, y su aplicaciГіn en otros contextos con la conveniente adaptaciГіn a las dimensiones oportunas.
La bГєsqueda de buenas prГЎcticas en gestiГіn cultural tiene relaciГіn con los actuales planteamientos sobre los criterios de calidad y eficiencia de las intervenciones sociales, que abarcan no sГіlo aspectos procedimentales y de gestiГіn, sino tambiГ©n la satisfacciГіn de las necesidades de las personas afectadas y la superaciГіn de su problemГЎtica.
ВїPara quГ© puede servir una buena prГЎctica a un gestor cultural?:
En definitiva, es una forma de compartir informaciГіn Гєtil para la labor diaria de gestiГіn.
Como apuntan Alba Colombo y David RosellГі en su libro GestiГіn cultural. Estudios de caso, "las buenas prГЎcticas transforman proyectos casuales en modelos estrella, capaces de generar tendencia".
Se puede considerar buena prГЎctica en gestiГіn cultural a aquella que cumple con una serie de criterios de excelencia. Esto permitirГa una redefiniciГіn del propio concepto de buena prГЎctica como "actuaciГіn o estrategia en el marco de un proyecto de gestiГіn cultural que ha dado respuesta satisfactoria a problemГЎticas concretas de forma que puede servir como ejemplo para futuros gestores, y que se adecua a los siguientes criterios: innovaciГіn, transferibilidad, sostenibilidad, viabilidad, eficacia, impacto positivo, planificaciГіn, existencia de indicadores de evaluaciГіn y aplicaciГіn, y eficiencia."
Innovar consiste en aportar algo nuevo y aГєn desconocido en un determinado contexto. MГЎs concretamente, y segГєn el Diccionario de la Real Academia EspaГ±ola, innovar radica en introducir modificaciones adecuadas a la moda, entendiendo por moda el uso, modo y costumbre en boga.
La innovaciГіn puede provenir de la introducciГіn de elementos nuevos en una actuaciГіn concreta, tanto en los procedimientos como en los contenidos o tipo de servicio prestado. En el caso de un proyecto de gestiГіn cultural, la innovaciГіn puede referirse al hecho de utilizar nuevas formas en la soluciГіn de problemas concretos, o a la utilizaciГіn de sistemas de gestiГіn en las intervenciones que no hayan sido puestos en prГЎctica hasta el momento, o difieran en algГєn elemento especГfico de los empleados. Se une a esto el hecho de que el impacto provocado por la incorporaciГіn de estos elementos sea visible y positivo.
En este sentido, la innovaciГіn harГa referencia a dos planos de la intervenciГіn en gestiГіn cultural:
Para conocer si un proyecto es innovador, se le podrГan realizar las siguientes preguntas clave:
El concepto transferibilidad ya ha sido definido en muchos contextos similares al que es objeto de este trabajo.
Uno de los grandes retos a los que debe enfrentarse un buen programa de buenas prГЎcticas serГa el de la necesaria socializaciГіn de los conocimientos, tal y como se ha definido en la introducciГіn de este texto, lo que determinarГa que, en esa labor de acopio del Capital Intelectual, una de las tareas fuera la de reunir aquellos saberes aplicables a otras realidades o utilizables por otros agentes.
El programa HABITAT de las Naciones Unidas (UNITED NATIONS CENTRE FOR HUMAN SETTLEMENTS) define por transferencia la aplicaciГіn de una prГЎctica a un contexto distinto del entorno para el que fue creada.
En este sentido, la posibilidad de replicar una prГЎctica de gestiГіn cultural en un contexto, situaciГіn o lugar diferente, o alguno de los elementos de la misma, la convertirГan en susceptible de ser incorporada a un catГЎlogo de buenas prГЎcticas.
Es importante en este sentido tener en cuenta tambiГ©n lo que el programa HABITAT establece como elementos que determinan el grado de transferibilidad de una experiencia, de los que Nations Centre For Human Settlements, Guidelines for transferring effective practices. A practical manual for South-South cooperation, Bangkok: United Nations Urban Habitat Project, 1998. Op. cit. en Isa Figueras, Tamyko (coord.); Cortada de la PeГ±a, MarГa; Crusellas Tura, Estel. Criterios para detectar buenas prГЎcticas locales. Barcelona: FundaciГіn Carles Pi i Sunyer d'Estudis AutonГІmics y Locals, 2003.">destacarГan dos
Para valorar la transferibilidad en un proyecto se plantean algunas preguntas clave:
En el ГЎmbito cultural, el medio o largo plazo son claves en la consideraciГіn del Г©xito de un proyecto. Conviene alejar la gestiГіn cultural de respuestas puntuales, de aquello que tiene un efecto inmediato y no durable. Toda intervenciГіn que se precie en este ГЎmbito busca un impacto en el tiempo, un beneficio sostenible, una reacciГіn perdurable. Muchas iniciativas de gestiГіn cultural deben contar con la implicaciГіn de los agentes y de la poblaciГіn local en la respuesta a las necesidades y demandas para las que se crean, y la incorporaciГіn de mecanismos y metodologГas que faciliten la perdurabilidad y la sostenibilidad de las estrategias de soluciГіn. SerГa por tanto una buena prГЎctica aquella iniciativa que hubiera permitido el mantenimiento de un servicio creado, de forma independiente, o de un beneficio generado, durante un largo espacio de tiempo.
ВїCuГЎles podrГan ser algunas preguntas clave para valorar la sostenibilidad de un proyecto?:
De acuerdo a la definiciГіn del Diccionario de la Lengua EspaГ±ola, viable es aquello que por sus circunstancias, tiene probabilidad de poderse llevar a cabo.
La valoraciГіn de los grados de viabilidad de un proyecto de gestiГіn cultural tendrГa relaciГіn con el grado de consideraciГіn de las circunstancias externas e internas que rodean a los agentes implicados. En este sentido, la viabilidad de un proyecto podrГa tambiГ©n calibrarse a dos niveles: el que hace referencia a los recursos disponibles, y a la adecuaciГіn a los mismos de la propuesta de soluciГіn de un problema o una necesidad; y el relativo al contexto, es decir, a la necesaria adaptaciГіn de la iniciativa a la realidad social del espacio en el que se pretende aplicar.
La viabilidad de un proyecto tiene relaciГіn con la adecuaciГіn de los objetivos y de los resultados buscados al contexto en el que se interviene, y por tanto a las necesidades reales de la poblaciГіn o colectivo beneficiario, es decir, eso que harГa que una iniciativa fuera calificada como pertinente o coherente.
En definitiva, un criterio como el de la viabilidad viene a hacer hincapiГ© en la importancia del conocimiento del contexto en la gestiГіn cultural. El Г©xito de una iniciativa radicarГa en la capacidad de adaptar su aplicaciГіn a las posibilidades de las entidades implicadas, y a las circunstancias econГіmicas y sociopolГticas del espacio al que va destinada.
Se presentan algunas preguntas clave que pueden orientar a la hora de valorar la viabilidad de un proyecto:
Una de las definiciones de eficacia hace referencia al cumplimiento al cien por cien de los objetivos planteados en un proyecto. En este sentido, la eficacia serГa sencilla de medir si el proyecto tiene perfectamente definidas sus finalidades. La incorporaciГіn de indicadores de evaluaciГіn es bГЎsica para la determinaciГіn del grado de eficacia de un proyecto. Pero la clave para la selecciГіn de una prГЎctica estarГa en las modificaciones producidas en el entorno al que va dirigida la actuaciГіn, el impacto provocado por la intervenciГіn. Se cree esencial en la consideraciГіn de buena prГЎctica en proyectos de gestiГіn cultural el hecho de que a travГ©s de la iniciativa se haya producido algГєn cambio positivo, ya previsto o no, en el campo de destino de la acciГіn. Para ello es fundamental que el proyecto analice la realidad en la que va a intervenir, y contemple la posibilidad de evaluar el efecto causado con la actuaciГіn, que prevea formas de examinar la situaciГіn posterior a su ejecuciГіn.
Se aportan a continuaciГіn algunas preguntas clave para valorar la eficacia de un proyecto y para la mejor comprensiГіn del propio criterio:
Existen variadas definiciones del concepto de planificaciГіn. Se podrГa seleccionar aquella que dice que planificar "Consiste en decidir con anticipaciГіn lo que hay que hacer, quiГ©n tiene que hacerlo, y cГіmo deberГЎ hacerse". En el caso de la gestiГіn cultural la planificaciГіn incide en el Г©xito de una acciГіn en la medida que reduce la incertidumbre. La buena planificaciГіn en un proyecto minimiza la imprevisiГіn y facilita un control continuo de la intervenciГіn. Es inevitable, a la hora de trabajar en contextos diversos, y con metodologГas complejas, como es el caso de la intervenciГіn cultural, el surgimiento de elementos inesperados que afecten a los objetivos marcados en el proyecto. Su reducciГіn a travГ©s de una buena planificaciГіn es clave para lograr los resultados deseados.
ВїQuГ© preguntas se podrГan hacer a un proyecto para valorar la calidad de su planificaciГіn?
Como se ha comentado anteriormente, la introducciГіn de indicadores de evaluaciГіn en un proyecto es bГЎsica para la determinaciГіn del grado de eficacia del mismo, y por tanto, del nivel de cumplimiento de los objetivos de la iniciativa.
Siguiendo una definiciГіn de evaluaciГіn adaptada al ГЎmbito cultural, "La evaluaciГіn es el proceso sistemГЎtico mediante el cual se obtiene informaciГіn necesaria sobre los resultados, previstos o no, y el funcionamiento de un proyecto cultural para saber en quГ© medida se logran los objetivos y se desarrolla la producciГіn, y poder tomar asГ las decisiones oportunas para reconducir dicho proyecto mediante la modificaciГіn de cualquiera de sus aspectos"14. RosellГі Cerezuela, David. DiseГ±o y evaluaciГіn de proyectos culturales. Barcelona: Ariel, 2007. p. 206.
La importancia de la evaluaciГіn en tГ©rminos de redefiniciГіn de objetivos y acciones ante eventuales cambios del contexto o imprevistos tendrГa relaciГіn con otro criterio importante como el de la sostenibilidad. En gestiГіn cultural es muy importante la posibilidad de hacer durable una actuaciГіn e independiente de agentes externos al contexto en el que se interviene. Una buena prГЎctica serГa aquella que contempla la inclusiГіn de indicadores de evaluaciГіn que permitan analizar el cumplimiento de lo previsto y las posibilidades de impacto durable.
Se presentan a continuaciГіn algunas preguntas que pueden ayudar a valorar la idoneidad de un proyecto en esta materia, y la calidad de sus indicadores:
Difiere del concepto eficacia, tal y como se ha definido aquГ. La eficiencia es la medida del Г©xito de los resultados obtenidos en relaciГіn con los recursos movilizados. Se considerarГa eficiente una prГЎctica en gestiГіn cultural que con el mГnimo de recursos materiales, financieros, humanos y tГ©cnicos utilizados, haya conseguido el mГЎximo de resultados previstos. Supone por tanto la puesta en relaciГіn en tГ©rminos de rentabilidad del esfuerzo invertido con los logros del mismo. En definitiva, una buena prГЎctica serГa aquella que propusiera estrategias de gestiГіn que permitieran un ahorro en el uso de recursos y facilitara la consecuciГіn de los objetivos al menor coste posible.
Se presentan algunas preguntas clave para valorar la eficiencia de un proyecto:
Se seleccionan a continuaciГіn algunos proyectos que podrГan tener la consideraciГіn de buenas prГЎcticas por responder alguno de sus elementos a los criterios analizados mГЎs arriba. Son meros ejemplos seleccionados para tener una pequeГ±a muestra que reГєna diferentes disciplinas, territorios, modelos de gestiГіn y titularidades, y elementos de calidad. Se presenta una breve descripciГіn y un enlace a mГЎs informaciГіn para un mejor conocimiento de cada iniciativa.
Continuando con las ideas de su fundador, CГ©sar Manrique, que falleciГі en 1992 su casa-museo no sГіlo ha servido para dar a conocer su obra, sino que se ha erigido como un estandarte en la defensa del medio ambiente en Lanzarote. Con sus actividades culturales y acciones educativas ha conseguido concienciar a la poblaciГіn isleГ±a de que existen formas diferentes de desarrollo mГЎs allГЎ del urbanismo costero.
Hoy en dГa se trata de un centro cultural de primer orden, que se autofinancia mediante las entradas al museo y los productos de merchandising.
A partir de las ideas de su fundador, la FundaciГіn CГ©sar Manrique ha absorbido su espГritu de lucha y, autofinanciГЎndose, ha sido un contra-poder a los intereses urbanГsticos que azotan las ГЎreas costeras.
La buena prГЎctica radica en un modelo de gestiГіn que permite la autofinanciaciГіn, lo que la ha hecho sostenible en el tiempo, a lo que ha contribuido un importante arraigo social.
MГЎs informaciГіn: www.fcmanrique.org
Esta estructura, nacida en el aГ±o 2000, se ha convertido con el paso de los aГ±os en un espacio de trabajo que permite a sus asociados abordar programas y recibir formaciГіn que de manera individual difГcilmente podrГan asumir. La Red ofrece, por ejemplo, la posibilidad de formaciГіn continua para sus profesionales, atiende a la investigaciГіn en el ГЎmbito de las artes escГ©nicas en EspaГ±a y mejora el conocimiento de la situaciГіn del sector a travГ©s de ferias y encuentros.
El espГritu de cooperaciГіn que promueve para mejorar las posibilidades y capacidades de sus asociados, y su estructura en red, la convierte en una experiencia transferible, tanto a nivel nacional, como internacional, incluso en otras disciplinas artГsticas. Su flexibilidad y sencillez, la hace reproducible en otros contextos.
MГЎs informaciГіn: www.redescena.net
SCARPIA es una muestra artГstica que se celebra todos los veranos en el municipio cordobГ©s de El Carpio. A partir de la iniciativa de un estudiante de Bellas Artes de la localidad, comprometido por trasladar el arte contemporГЎneo a su pueblo, surge un proyecto artГstico que ha cumplido en 2013 su duodГ©cima ediciГіn.
Esta muestra lleva artistas emergentes y conferenciantes de primer nivel que reflexionan en torno a la cultura, el espacio pГєblico y la sociedad. Muchas de las acciones estГЎn pensadas para su realizaciГіn en complicidad con la poblaciГіn local, lo cual deriva hacia un mejor conocimiento de lo que supone la cultura en la ciudadanГa y, por ende, su importancia para el desarrollo econГіmico y social.
Como experiencia de transformaciГіn local, por su elevado nivel de implicaciГіn de la poblaciГіn, y su utilidad en tГ©rminos sociales y territoriales, el proyecto cumple con el criterio de eficacia e impacto positivo.
MГЎs informaciГіn: scarpia2013.blogspot.com.es
El Groupe d'Animation Musicale de Pau (Francia) es una asociaciГіn nacida en 1977 que trabaja fundamentalmente en la educaciГіn musical en la regiГіn de Aquitania. Su trabajo de base consiste en potenciar el conocimiento de la mГєsica como herramienta de desarrollo personal y social.
Para ello trabaja en la investigaciГіn, la reflexiГіn y la prГЎctica artГstica con niГ±os, adolescentes y adultos; en ГЎreas de neonatologГa de hospitales; en colegios donde se emplea la mГєsica como trabajo colectivo junto a profesores para la prevenciГіn y soluciГіn de conflictos en el aula; en el desarrollo de instrumentos novedosos que permitan sentir la emociГіn de la mГєsica.
La alta correspondencia entre objetivos y necesidades atendidas, en su alto nivel de compromiso social, en un contexto muy bien definido, hace del proyecto una iniciativa viable.
MГЎs informaciГіn: gampau.fr
Art Lab Huesca es un laboratorio multimedia del ГЃrea de Cultura del Ayuntamiento de Huesca para el desarrollo de proyectos artГsticos vinculados a las nuevas tecnologГas. Cuenta con tres ГЎreas de trabajo: MГєsica, Audiovisual y DiseГ±o Multimedia, que son coordinados por artistas y profesionales en activo en cada uno de estos ГЎmbitos.
El Art Lab ofrece formaciГіn prГЎctica, asesoramiento a proyectos creativos, locales de ensayo, alquiler de equipos audiovisuales y utilizaciГіn de programas y equipos a artistas emergentes y colectivos que de otra forma verГan truncada la posibilidad de comenzar un itinerario profesional al finalizar la formaciГіn reglada.
El Art Lab cuenta con una vertiente social importante al colaborar en tareas de I+D+i con entidades sin ГЎnimo de lucro de la ciudad respecto a arte y nuevas tecnologГas, asГ como en lo que respecta a su proyecciГіn a la ciudadanГa: talleres infantiles, muestras de arte emergente, conexiones entre pГєblico local y grupos de mГєsica que usan el centro.
MГЎs informaciГіn: gampau.fr
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